Entre los distintos frutos que ofrece la naturaleza se asoman las trufas que son un fruto que crece en las raíces de ciertos tipos de árboles como el roble, la encina, entre otros; se encuentran aproximadamente a 20 cm de la raíz del árbol. La Trufa Negra de Sarrión  es una de esas trufas, el diamante negro de la cocina española, el sello distintivo de las cocinas españolas francesas, italianas y portuguesas.

Historia

Este fruto fue descubierto por los pueblos de Roma, para ellos era un fruto más sin mucho prestigio. Luego de muchos años obtuvieron las trufas un gran auge en la gastronomía de los pueblos, y es en Cataluña, España, en donde comienza a cosecharse y recogerse estos frutos principalmente por habitantes de la región de origen francés.

No es hasta el año de 1987 cuando Francisco Navarrete, luego de haber realizado un estudio de la trufa, decide conjunto con otros compañeros comenzar a cultivar las trufas en el pueblo de Sarrión. Poco a poco se fue extendiendo y creciendo la cantidad de personas que se dedicaban al cultivo de las trufas, y esta actividad se fue convirtiendo en el ingreso económico vital de la población de Sarrión, motivo por el cual lleva el nombre de la Trufa de Sarrión.

¿Qué son las trufas negras de Sarrión?

Este fruto pertenece a la familia de Tubéraceas, ya que a la trufa se le conoce también como una especie de hongo. Este hongo se encuentra en las raíces de arbustos como lo son los robles, las coscojas, entre otros; las trufas necesitan las propiedades de las raíces de los árboles para sobrevivir porque de lo contrario de manera natural no pueden vivir y se morirían.

Las Trufas negras de Sarrión se llaman así porque se cultivan en esa área pero su nombre científico es tuber melanosporum. Este es el tipo de trufas más codiciado de toda Europa y el mundo, ya que su sabor y olor es inigualable y da a los platos un toque único.

Diferencias entre trufas

Cuando nos presentan unas trufas blancas y unas Trufas de Sarrión es muy fácil identificar la diferencia y escoger la correcta pero cuando todas las trufas que nos presentan son negras se hace un poco más difícil. Y si, aunque no lo creas existen muchas personas que buscan estafar a los clientes vendiéndole trufas de baja calidad como si fueran las Trufas de Sarrión.

Pudieran tratar de confundirte con la tuber brumale que tiene un aspecto muy parecido pero son sin duda mucho menos aromáticas que las Trufas de Sarrión. Y otras trufas como la tuber indicum y la tuber himalayensis también muy parecidas pero extremadamente insípidas.

Usos en la cocina de la trufa negra

El uso que pueda tener esta trufa en la cocina es realmente variable, la misma sirve para realizar varios aderezos, guisos, ensaladas, embutidos, entre otras opciones fáciles de hacer. Muchos chefs no dejan pasar la oportunidad de utilizar este fruto en sus alimentos, como un arroz meloso, por ejemplo.  Hay quienes la incluyen en todas las comidas en sus restaurantes, desde el comienzo con una simple entrada o aperitivo hasta en el postre que consuma el comensal.

Este es un fruto que aporta a los alimentos nutrientes y un aroma inigualable que acentúa el sabor de cualquier comida. Además que les proporciona ese rico sabor amargo muy propio de las trufas. La calidad de las Trufas de Sarrión es muy alta, y por este motivo es que a estas se es considera el diamante negro de la cocina.